“Los libros de texto han llegado
a ser prótesis imprescindibles para suplir las carencias
culturales y científicas de ciertos enseñantes”
Página 45. Podemos elegir entre los muchísimos
dispositivos de la escuela tradicional: el examen, la
interrogación pseudosocrática, la tarima del profesor, el
recitado de la lección, las notas, las clases magistrales, los
manuales escolar, el uniforme, el cuadro de honor, ciertas
formas de castigo como copiar cien veces “no hablaré en clase”,
las formaciones para entrar en clase, el rezo, el recreo o los
novillos”
(…)
“Los recreos
se establecieron en la escuela tradicional para romper la
sucesión de la clases en las que el alumno permanecía pasivo y
evitar la fatiga de éste”
Página 47 “Aunque el aprendizaje a menudo
requiere esfuerzo, éste no tiene porqué ser incompatible con el
gozo, como no lo es en el jugador de ajedrez o en el aficionado
en el alpinismo. Sólo cierta pedagogía tradicional establece
un divorcio insuperable entre esfuerzo y placer”.
Página 47
“La tarima de la pedagoga tradicional –como el
escenario del teatro clásico- reserva al maestro los roles
principales y relega a los alumnos a la condición de receptores”
Página 48 “El libro de texto ha sido uno de los
elementos omnipresentes en la escuela; un dispositivo tan
consubstancial a una forma de entender el proceso de
enseñanza-aprendizaje que quizá algunos profesores no sabrían
qué hacer sin él, se encontrarían desvalidos, no sabrían qué
enseñar ni cómo hacerlo. Porque, demasiado a menudo, el
maestro se refugia detrás del libro de texto y acaba haciendo él
mismo lo que luego va a exigir a sus alumnos; recitar el manual.
Y así, los libros de texto han llegado a ser como la
prótesis imprescindible para suplir las carencias culturales y
científicas de ciertos enseñantes”.
Página 51 “Los
manuales son el compendio didactizado del conocimiento dado como
legítimo rehuyendo los saberes emergentes; son los breviarios de
la cultura académica, que es académica precisamente por eso,
porque es la que enseña la academia y se contiene en los libros
de texto (…). No por nada el
manual escolar es de todos los libros, por lo general, el más
fácil y directamente controlable por el poder” (…) Ciertamente,
lo cuestionable del libro de texto no es tanto el hecho de que
contenga ideología, cuanto que ésta aparezca en él confundida y
enmascarada entre el conocimiento que ofrece como objetivo, y
por tanto legitimada por el propio vehículo utilizado”.
Página 67 “Uno no puede dejar de preguntarse si
no radicará ahí, precisamente, uno de los factores de la
ineficacia actual de muchos procesos de enseñanza-aprendizaje;
se conserva la estructura básica del método tradicional, pero
algunos aditamentos que lo hacían funcionar correctamente se han
perdido por el camino, pues la mentalidad social de ahora no los
admitiría”.
Página 67. “Por decirlo de otro modo, la
pedagogía tradicional se ha barnizado con una capa de
modernidad, una capa tan superficial que no altera el fondo del
sistema originario, pero que sí puede menguar su operatividad”
Página 73 “Para la pedagogía tradicional, la
naturaleza del niño es corrupta desde su origen, y la tarea de
la educación es arrancar ese carácter salvaje que tiene la
infancia” (…) La pedagogía tradicional no cree en la
inocencia infantil y, mucho menos, en la bondad natural del
niño. Por eso debería ser una pedagogía fundamental correctiva.”